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EY presenta estrategias de migración a la Nube con el respaldo de las 6R

El diseño, construcción, mantenimiento y administración de sistemas pasa por un proceso de evolución en donde el uso de la nube favorece la utilización de tecnologías disruptivas que ayuden a las empresas a conformar sus estrategias innovadoras mediante el despliegue ágil de procesos y soluciones tecnológicas flexibles, beneficiando el time-to-market, así como mejorando la experiencia de los usuarios. 

Con lo anterior como contexto, EY, firma líder en servicios profesionales de auditoría, impuestos, consultoría, estrategia y transacciones, expone los beneficios que se pueden obtener de la nube en las aplicaciones existentes. 

La nube se refiere a la asignación de recursos de TI bajo un esquema de pago por uso, en lugar de tener que adquirir y mantener la infraestructura necesaria para soportar las aplicaciones corporativas. Este esquema proporciona velocidad, flexibilidad y escalabilidad en la asignación de recursos, lo cual permite a las empresas desarrollar, respaldar e innovar soluciones tecnológicas con mayor eficiencia en función de sus necesidades.

La adquisición de recursos de nube puede realizarse de la siguiente manera:

  • Infraestructura en la nube, servicio IaaS (ej. máquinas virtuales)
  • Plataformas de nube, servicio PaaS (ej. base de datos como servicio)
  • Software en la nube, servicio SaaS (ej. correo electrónico) 

“En primer lugar se requiere implementar un proceso de migración, el cual considera el movimiento de las aplicaciones y sus datos a la nube. Dentro de este proceso se debe evaluar cuál es la mejor forma de realizar esta migración de acuerdo con sus características.”, comentó Arturo Rojo Ruiz, Senior Manager Cloud Lead, EY México.

Es importante que en el proceso de evaluación se consideren los aspectos de negocio y técnicos, como son:

Aspectos de negocio:Aspectos técnicos:
Estrategia de negocioCriticidad operativa para el negocioRequerimientos regulatoriosTipo y confidencialidad de la información que se maneja Dueño de la aplicaciónCrecimiento de la operaciónImpactos en Capex y OpexFuncionalidad y accesibilidad de los serviciosDisponibilidad y rendimiento de los serviciosArquitectura aplicativa existenteDependencias aplicativas y tecnológicasRequerimientos de gestión de la aplicaciónDocumentación de la soluciónRequerimientos de seguridadInteroperabilidad y portabilidadSoporte y licenciamientoDependencia de proveedoresTipos de incidentes existentes

La evaluación previa permite clasificar las aplicaciones existentes en seis categorías (6R): Retirar, Retener, Reemplazar, Rehost, Replatform, Rebuild; lo que indica si la aplicación puede ser migrada y bajo qué criterios.

A continuación se muestran las principales características de las categorías (6R).

  1. Retirar

Aplicaciones que ya están en las fases finales de su ciclo de vida, debido a que sus funcionalidades no tienen un uso exhaustivo o están en desuso y que, por lo tanto, no requieren ser migradas a la nube, por ejemplo: aplicación que solo se utiliza para consulta de información histórica y que será decomisada en un periodo corto de tiempo.

  1. Retener

Aquellas aplicaciones que no serán migradas a la nube, ya sea por dependencias técnicas o de negocio, por ejemplo: requerimientos regulatorios que no permiten que la información de los clientes o del negocio se resguarde en la nube; o bien, sistemas directamente ligados a plataformas como mainframes que no serán migrados.

  1. Reemplazar

Sistemas que serán decomisados a corto plazo en favor de una nueva aplicación, generalmente este tipo migración es en un esquema SaaS, por ejemplo: CRM en la nube para el manejo del cliente 360, plataforma ofimática en la nube o sistema antivirus en la nube.

  1. Rehost

Aplicaciones que pueden ser migradas a la nube conservando todas sus características y configuraciones, por ejemplo: la aplicación es un desarrollo a la medida y no se tiene el dominio del código fuente, o la aplicación requiere cumplir con un aumento en la demanda de recursos en el corto plazo.

Este tipo de migración implica mover la máquina donde se aloja la aplicación junto con todas sus configuraciones de infraestructura, siendo el esquema más común que las empresas utilizan para comenzar a hacer uso de la nube, sin embargo, este esquema limita algunas de sus bondades, como el cobro por transacción. 

  1. Replatform

Aplicaciones que tendrán un impacto en la plataforma que la soporta para poder ser migradas, debido a que la plataforma actual no es compatible con las tecnologías de la nube o se requiere hacer un cambio para mejorar el uso de los recursos que provee la nube, por ejemplo: actualización del sistema operativo, cambio de base de datos a un servicio administrado en la nube, o cambio de balanceador físico a lógico.

Este tipo de migración conlleva un esfuerzo mayor respecto a Rehost, pero vale la pena ya que facilita algunas de las tareas de gestión de las aplicaciones en la nube, permite mayor flexibilidad y control de los costos.

  1. Rebuild

Se refiere a aquellas aplicaciones en las cuales solo se puede migrar a la nube la lógica de negocio y los datos, por ejemplo: modernización de una aplicación monolítica a microservicios u optimización de aplicaciones a través de tecnologías serverless y APIs.

Esta migración implica la recodificación completa de la aplicación, respetando la estructura de almacenamiento de información y el medio de interacción con los usuarios finales, lo anterior para mantener los datos históricos y la usabilidad de esta. Este tipo de migración conlleva un esfuerzo mayor respecto a Replatform, pero vale la pena ya que permite hacer uso de todas las bondades de la nube ya que el nuevo desarrollo es nativo de estas tecnologías.

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